Tipos de aceite para el automovil

El aceite alarga la vida útil de las piezas al reducir la fricción, prevenir la corrosión y facilitar el descenso de la temperatura del motor.

El aceite motor es un imprescindible de los vehículos con motores de combustión interna. Su misión principal es mantener lubricadas las partes móviles para reducir el desgaste provocado por la fricción ya que crea una película separadora evitando el contacto directo, mejorando la eficiencia del motor, ahorrando combustible e impidiendo que se produzcan averías peores, pero no es la única función que desarrolla.

El aceite además se encarga de mantener las piezas limpias evitando la corrosión y ayuda a mantener a raya la temperatura del motor repartiendo el calor hasta que éste se disipa.

Para que sus propiedades puedan continuar cumpliendo esta labor, el aceite motor debe ser reemplazado periódicamente, así como realizar la sustitución del filtro de aceite cuando sea necesario. Lo ideal es seguir siempre las recomendaciones del fabricante y conocer bien lo que los distintos aceites del mercado nos pueden ofrecer

Características de los distintos tipos de aceite motor

Cuando estamos en un establecimiento y tratamos de comparar las distintas clases de aceite, nos encontramos con una codificación que a menudo resulta incomprensible para el usuario. Veamos qué quieren decir esos caracteres alfanuméricos.

Para comenzar, el primer dato que figura en el envase del aceite clasifica el sistema por estándares de procedencia:

  • API (Instituto Americano del Petróleo), propio de ese continente.
  • SAE (Sociedad de Ingenieros Automotores), más extendido en Europa.

Atendiendo al valor API, encontramos dos letras que nos indican para qué ha sido creado el aceite; la primera es la letra S para motores gasolina o C para los diésel. La segunda especifica la calidad del aceite, subiendo de nivel por orden alfabético alcanzando los valores más altos SN en gasolina y CJ-4 en diésel.

Respecto al SAE es el encargado de marcar el grado de viscosidad del aceite, o lo que es lo mismo, la estabilidad que presenta frente a los cambios de temperatura. En este caso lo dividimos en:

  • Monogrado: Como su nombre indica, posee un único grado de viscosidad: 0, 5, 10, 15, 20, 25, 30, 40, 50 ó 60.
  • Multigrado: Sus componentes permiten que se haga más denso en verano y más fluido en invierno.

Cuanto más bajo sea el primer número (el que va junto a la W de Winter, invierno) más adecuado
será para el frío, cuanto más elevado el segundo, más propio para climas calurosos. Es decir, un aceite 15w-40 aguantará como un monogrado 15 el frío y como uno de 40 el calor; lo que abarcaría de -20º a unos 150º.

Por último, podríamos dividir los aceites en dos categorías más en función a su fabricación:

  • Convencionales: Son los aceites que llamamos minerales. Son más económicos y procedentes de la destilación directa del petróleo.
  • Sintéticos: Se realizan en laboratorios lo que los vuelve más precisos en sus propiedades, menos volátiles y más apropiados para temperaturas más extremas aunque no suele ser recomendables para vehículos con muchos kilómetros o de una antigüedad elevada
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